O tempo lento do corpo que é pele
Ernesto Neto
Ernesto Neto
O tempo lento de corpo que é pele, 2004
Polyamide rug, foam, wood, spices
150 x 680 x 950 cm
Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation view: Ernesto Neto and the Huni Kuin: Aru Kuxipa | Sacret Secret, Thyssen-Bornemisza Art Contemporary – Oberes Belvedere, Vienna, Austria, 2015
Photo: Jens Ziehe | TBA21
Ernesto Neto
O tempo lento de corpo que é pele, 2004
Polyamide rug, foam, wood, spices
150 x 680 x 950 cm
Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
Installation View: Ernesto Neto. The Body that Carries Me, Museo Guggenheim Bilbao, Bilbao, Spain, 2014
Photo: Erika Ede | Museo Guggenheim Bilbao
- Fecha
- 2004
- Medio
- Polyamide rug, foam, wood, spices
- Dimensión
- 150 x 680 x 950 cm
- Crédito
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
- Esta obra de arte forma parte de la donación y el préstamo a largo plazo de TBA21 al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Detalles
O tempo lento do corpo que é pele (El tiempo lento del cuerpo que es piel) es una escultura amorfa tejida en Brasil con tiras rojizas y color arena de un tejido elástico, mediante una técnica tradicional de tejido denominada "nózinho" (pequeño nudo). Se extiende por el suelo como una alfombra y recuerda a una isla de cuya superficie emergen pequeñas colinas. El título hace referencia a la piel, la célula, la membrana arquitectónica y la silueta blanda de un animal, y subraya el interés fundamental de Ernesto Neto por la relación entre el cuerpo y el espacio, el interior y el exterior. Este paisaje fantástico está impregnado del aroma de especias —cúrcuma, clavo, pimienta y comino—, ingredientes olfativos habituales en sus obras, y dirige nuestra atención de lo visual a lo sensorial y háptico, de la escultura al entorno.
"Esta idea de la piel es muy importante en todas mis obras: la piel como lugar de existencia y la piel como lugar donde nuestras vibraciones internas se relacionan con las vibraciones externas. Entiendo el cuerpo en gran medida como un paisaje —como un mar, un campo— y la escultura es un paisaje. Si miramos dentro de nuestro cuerpo, encontramos este nuevo paisaje, que tiene una presencia muy importante en la inspiración de mi trabajo, el paisaje del micromundo, el biopaisaje. O tempo lento do corpo que é pele lo muestra con mucha claridad; puede verse como una montaña y/o como un animal. Esta transición es fundamental... El tiempo-espacio de esta pieza está más relacionado con los numerosos pequeños nudos, las células, que generan la superficie. Fueron realizados por la cooperativa de mujeres Coparoca. Hay algo que me interesa en el tiempo que emplean en hacer cada nudo con sus propias manos, de modo que este tiempo artesanal revela el contenido invisible".
— Ernesto Neto