Mannequin (with dress) No. 2, Sandra Lee, 2005
Akeem Smith in collaboration with Jessi Reaves
Akeem Smith and Jessi Reaves
Mannequin (with dress) no. 2, Sandra Lee, 2005, 2020
Metal, sawdust, wood glue, wood, hardware, original garments, custom jewelry
160 x 50.8 x 68.5 cm
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary
Installation view: Remedios: Por los caminos ancestrales, C3A Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, Córdoba, Spain.
Photo: Photo: Imagen Subliminal (Rocío Romero + Miguel de Guzman)
Akeem Smith and Jessi Reaves
Mannequin (with dress) no. 2, Sandra Lee, 2005, 2020
Metal, sawdust, wood glue, wood, hardware, original garments, custom jewelry
160 x 50.8 x 68.5 cm
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary
Installation view: Remedios: Por los caminos ancestrales, C3A Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, Córdoba, Spain.
Photo: Photo: Imagen Subliminal (Rocío Romero + Miguel de Guzman)
- Fecha
- 2023
- Medio
- Metal, sawdust, wood glue, wood, hardware, original garments, custom jewelry
- Dimensión
- 160 x 61 x 62 cm
- Crédito
TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection
- Esta obra de arte forma parte de la donación y el préstamo a largo plazo de TBA21 al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Detalles
Criado entre Nueva York y Jamaica, Akeem Smith concibe su obra como una crónica de los inicios de la cultura dancehall. A partir de un conjunto de materiales que abarcan desde principios de los años ochenta a principios de los dos mil, su investigación se materializa en instalaciones, vídeos, fotografías y esculturas. Con el objetivo de articular la memoria colectiva del dancehall, entrelaza experiencias personales, anécdotas, iconos y relatos de Jamaica. Las esculturas Maniquí (con vestido), son el resultado de su colaboración con la escultora estadounidense Jessi Reaves, cuya obra combina objetos encontrados en ensamblajes disparatados que cuestionan los límites entre el arte y el diseño y la función y la forma, como una respuesta satírica a algunos de los objetos más icónicos de la modernidad.
Las dos esculturas rinden homenaje a la reina del dancehall jamaicano Sandra-Lee Smith, cuyas aportaciones, originales y llenas de glamour, fueron fundamentales en los inicios de la moda dancehall. Como ensamblajes de materiales encontrados, prendas originales, joyas, metal y madera, estos «maniquíes» evocan una figura humana, o quizás una herramienta para modelar vestidos. Sus composiciones arcaicas inmortalizan posturas, gestos, movimientos y expresiones cómicas, llenas de humor rudo y ligereza, y al mismo tiempo narran una historia de estilo y empoderamiento que hunde sus raíces en las culturas y estéticas jamaicanas y afrocaribeñas. Con su naturaleza táctil y rítmica, estas efigies de madera apelan a la naturaleza voyeur de la cultura dancehall y hablan de deseo, corporalidad y euforia.
Smith describe su proceso como un «archivo de actitudes y chulería» que resume el estilo, la pose y la confianza que desprenden las personas excepcionales que crearon la vibrante cultura jamaicana. Su homenaje a uno de los iconos de la comunidad dancehall se convierte en un emblema de la recuperación y conservación de dicha cultura. Smith se define como «el archivista de la familia» que lucha contra el borrado cultural, algo así como un etnógrafo del dancehall, un comisario o «acaparador» que busca, acumula y reúne una enorme cantidad de materiales encontrados, fotografías y filmaciones, relatos orales y experiencias procedentes de la comunidad dancehall.
(Texto escrito por TBA21 y usado como cartela en la exposición "Remedios", C3A, Cordoba, 2023)